
El Nino es un gato peculiar; Tiene una casa en el techo (en alguna parte, es un misterio de gatos) y una muy cómoda en la mía : nuestro sillón favorito, que es también su favorito y cuando "su excelencia" está sentado allí, no hay forma de poder ocupar el sillón. En primer lugar, no se bajará, clava sus uñas en el tapiz y todo se convierte en un juego de tira y afloja que terminará con el tapiz, por lo que optamos por soltar. Esta rutina del sillón es solo los inviernos, pues los veranos, "su excelenca" tiene su casa de verano en el cantero principal donde tengo plantadas mis rosas y geranios.... y no hay forma de hacerle entender que en ese lugar NO puede instalarse, por una cuestión de diseño y por compasión a las florecitas. No obstante, de algún modo se las arregla para ir y venir por el cantero sin dañar demasiado . Voluntarioso como todo felino, siempre ha de escoger lugares en los que el quiere estar independientemente del deseo de sus amos. Así son los gatos.
Marival

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